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Monthly Archives: noviembre 2017

Ven a mi mundo, ven si te atreves. Al mundo del caos, del ruido y de las ruinas. Un mundo diferente, donde nada es lo que parece; donde la prisa es quien te da la bienvenida, donde las cosas por hacer se amontonan en los rincones reduciendo tu espacio vital al mínimo. Vente conmigo, al lugar donde la culpa nada a sus anchas, invadiendo cada sonrisa, cada abrazo, cada lágrima, cada suspiro.

Ven a mi mundo, ciudad desmoronada, donde el terror reina ya sobre las cenizas que campan libremente cubriendo de sinsabores cada superficie. Ven, si te has ido, ven, o no vuelvas. Busca sabiamente una salida, una puerta a la libertad que aquí se halla extinguida y condenada, entre las cajas que ahora cobijan los restos del naufragio, entre las olas del mar que desde el infinito nos inunda y cuyo rumor nunca termina.

Abre la ventana; deja entrar el miedo, que ocupe libremente cada esquina de mi mente; sustituyendo el vacío por un vértigo innombrable, por un sentir que ya es tarde, por una vida perdida, por una esperanza gris, por un hoy puedo con todo, créetelo aunque sea mentira, pues en el planeta en el que mi mundo gira, los imposibles pelean incansables con las certezas, bailando en espirales medio deshechas.

Ven a mi mundo, ven, sé valiente. Adéntrate en la anarquía y la locura. Pregúntate cómo me mantengo entre hilos invisibles y entre ideas perdidas, haciendo malabares con los restos de cordura que aún me queda, escondida, agazapada, al fondo de un baúl, tras una caja, llena de fuegos, de colores, de ilusiones, de premuras, de agobios, de desórdenes, de figuras inconexas, de sumas y restas, de diarios, de secretos, de ideales y de letras.

Ven a mi mundo, ven si te atreves. El mundo que te atrapa, el que odias, el que quieres. Pues una vez entras en mi incoherencia, ya no regresas; quedas en ella hechizado y ya quizás nunca vuelvas.

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