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Monthly Archives: marzo 2010

Ayer, como el día anterior, y el día que precedió a este, busqué entre las yemas de mis dedos las letras que un día formaron parte de estos, y que desde hace semanas se empeñan en hacerme compañía en solitario, apareciendo entre mis manos cuando no tengo dónde guardarlas, escapando de la caja fuerte en la que quise encerrar cada palabra.

Hoy, como mañana, y el día que llegará tras el nuevo día, me obligo a manchar el pentagrama con cada nota inconexa, con la esperanza de que al salir el sol de buena madrugada las letras se abracen en perfecta armonía, ofreciendo a la pantalla cada suspiro que mi congoja exhala.

No soy, ni nunca pretendí, ser letrista por encargo, pues cuanto más me pides menos dará mi limitada memoria, pero sólo el sentir abrumador de que la fecha se acerca y mi página continúa en blanco, me hace tragarme más y más frases, que nunca adquirieron sentido, quizá debido al sentido del pragmatismo que unido a la ley universal de los desconciertos, se ufana en atenazarme con los brazos del miedo, exhortándome en el último minuto a invadir, con los restos que quedaron, el lienzo en un arco-iris desordenado, que no entiende de colores, ni de coherencia, ni de plazos.

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