Skip navigation

El sol caía a plomo sobre nuestras cabezas, mientras buscábamos en el cielo al helicóptero despistado que sobrevolaba la ciudad. El sonido del mar tranquilizaba nuestros sentidos, y de vez en cuando el sonido del tren traqueteando por la vía nos devolvía a la realidad. Y esto, es la felicidad. La sensación de extremo bienestar que nos embarga mientras sentados de espaldas a la playa hablamos con calma sobre las cosas importantes que tan fáciles suenan en este marco paradisíaco que nos hemos fabricado por un instante nada más. Y apoyada en ti, en este preciso momento, con sonrisas susurradas compartidas en secreto, somos capaces de saber, que juntos hemos tomado todas las decisiones que nos llevan hasta donde ahora estamos, y que una vez más, volvemos a hacerlo para continuar juntos de nuevo por el desconocido rumbo al que la vida nos lleva.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: