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Estoy tumbada en la cama, mirando al techo. En un par de ocasiones he intentado mirar por la ventana, pero mi cabeza me duele tanto que no tengo fuerzas para moverla hacia ningún otro lugar, así que sigo mirando al techo, aunque lo veo algo borroso. Las lágrimas ya se han secado, pero me duelen los ojos como si llevara dos días enteros sin dormir. Aunque… ¿qué hora es? tal vez sea cierto que llevo dos días enteros sin dormir. Estoy en un estado casi catatónico, ni siento, ni pienso, ni soy capaz de intentar hacerlo, aunque voy notando el frío que entra bajo la persiana entreabierta, y de vez en cuando los gritos y pitidos que se escuchan desde la calle me golpean como si de una barra de acero se tratara, sacándome de mi estado de meditación. Acaricio las sábanas con mi brazo derecho, están vacías, intento recordar por qué están vacías hoy domingo; creo que tú has tenido que marcharte, y las paredes se alejan peligrosamente dejando una casa demasiado grande para mi sola.

Veo entrar algo de luz por la ventana, pero no soy capaz de distinguir si es la luz del día, o todavía es la luz artificial de las farolas que me acompañan en mi desvelo. Tengo más frío que antes, pero la colcha queda demasiado lejos para poder alcanzarla. Hay tanto silencio que puedo escuchar el paso del segundero en mi reloj de Dolce & Gabbana, que quedó olvidado sobre la mesilla, pero no sé calcular cuantos segundos han pasado desde que empecé a escucharlo… casi mejor, probablemente han pasado demasiados, y ya debería estar dormida. Intento arrastrarme hasta tu lado de la cama, quizá asi te sienta más cerca, pero no estoy segura de haberlo conseguido.

Han dejado de escucharse gritos, y pitidos, y la claridad entra con más fuerza que antes, iluminando las sombras del dormitorio. Puedo distinguir tu silueta entrando por la puerta, y dejo escapar un cálido suspiro que se pierde en el camino. No sé si consigo pronunciar palabra alguna, pero siento cómo me arropas con cuidado, y el frío se evapora. Y tú has vuelto. Y es como si nunca te hubieras marchado. Y me duermo.

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3 Comments

  1. ¡¡¡qué bonito!!!

  2. Santi, muchas gracias.

  3. Tienes un blog precioso. Es de los mejores que he visto. Crear un blog, no cuesta mucho. Pero darle un toque especial y sobre todo, crear un estilo propio,m cuesta mucho. Y por lo que he leído, tu lo has logrado, ya que transmites sinceridad, emociones… y además, escribes de puta madre.

    Sinceramente, felicidades.Besos


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