Pasan los minutos, y las horas, y los días, y se desvanece el tiempo perdido tras los susurros del viento entre las hojas. El agua, que con su corriente arrastra a los demonios que me abrazan, resuena a nuestro paso por su orilla, mientras me proteges de los escalofríos que provoca la brisa cuando se esconde el sol.

Y sin cerrar los ojos, mi alrededor se desvanece, quedando sólos tú y yo y lo que realmente importa. Y sin abrir los labios, las palabras surgen de mi boca y llegan hasta tu alma, que con tu mirada me responde que mi sonrisa es tu vida, y que tras la calidez que me envuelve cuando tus brazos me envuelven, hay todo un mundo que se inventó tan sólo para nosotros dos.

2 Comentarios

  1. Veo que no soy el único que últimamente no ha podido escribir prácticamente nada.

    Un saludo y gracias por el apunte que me has dado, aunque no haya sido de mi agrado :(

  2. joder,,,,,,es buenissssimo,,,llega de verdad


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